miércoles, 2 de mayo de 2018

"Anécdotas"

Estaba en el recreo muy aburrida, no encontraba a nadie con quien jugar y, de repente, me puse a hablar con la pared.

¡No era muy interesante la conversación!
Le pregunté muchas cosas, pero como no hablan...

Inés

Un día por la mañana mi madre y yo íbamos a gastarle una broma a mi padre. Habíamos comprado unos huevos de chocolate que parecían de verdad.

Fui junto a él y le dije: ¡Mira qué huevo más bonito! Rápidamente lo metí en la boca, empecé a masticarlo; con la cara que estaba poniendo no podía aguantar la risa. Así que me reí y escupí todo lo que tenía en la boca.

Al final, nos partíamos todos juntos.


David López

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