jueves, 26 de marzo de 2015

"Las cuevas"

La familia Pérez veraneaba en el camping "Las Cuevas". Casi siempre iban con su caravana y así podían hacer excursiones, escapadas a otros lugares, escaladas y explorar gran cantidad de cuevas que había en las montañas.
Un viernes por la tarde salieron con unos amigos a visitar una de las mas alejadas; llevaban mucha comida y sacos de dormir para quedarse varios días.
Después de la cena estaban contando historias y oyeron varios gruñidos, pensando que era un animal salvaje.
Por la mañana los mayores salieron a escalar, quedando los niños con un guía. Daniel, el hijo pequeño, estaba jugando un poco alejado y se asustó con unos ojos brillantes detrás de unos arbustos y volvió corriendo. Más tarde le picó la curiosidad y se acercó al mismo lugar, encontrándose una cría de troll bastante fea pero con cara chistosa. Vio que no se asustaba y le ofreció un trozo de bocadillo, que lo comió con ganas.


Al día siguiente le llevó más comida pensando que no lo iba a encontrar, pero allí estaba. como lo siguió hasta el campamento, los otros trolls también fueron para buscar al pequeño.
Eran más grandes, más feos y con cara más chistosa; lo que querían era encontrar al pequeñajo y hacer amigos.
Todos estaban temblando de miedo menos el niño, que los tranquilizó.


Hicieron un trato: les ayudarían si les daban alimento. ¡Hasta lo acabaron pasando bien!
Al final, todos se pusieron tristes, sobre todo Daniel y el pequeño troll; claro que quedaron para volver al año siguiente.

Al llegar el verano, los dos se volvieron a ver.
El niño se acordó de que el troll no tenía nombre; entonces, le puso el nombre de Puchi, porque le puso un gorro y le quedaba muy bien.
A la semana siguiente, algunos guardaban el campamento, otros cuidaban de los niños.
Tras un tiempo, decidieron hacerles una fiesta sorpresa por lo buenos que eran. Lo pasaron muy bien.
Los campistas hicieron una escalada a la montaña más alta. Al llegar a la cima, se fijaron en que nunca había sido explorada. Al llegar la hora de bajar, se levantó una niebla muy espesa. El equipo de rescate tuvo que rescatarlos.
Finalmente, decidieron ir todos allí, se quedaron hasta el anochecer y desde allí miraron las estrellas.


Legó el momento de irse, los dos amigos se separaron, se despidieron y se fue cada uno por su lado.

Diego

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