jueves, 29 de enero de 2015

"Despistarse es peligroso"


Estaba comprando ropa con mis padres cuando me despisté y los perdí de vista (y ellos a mí).
No los encontraba, empecé a preocuparme y a buscar por todas partes.
Sólo veía desconocidos que me miraban. Pensaba que no los encontraría.
Al final todo salió bien. Hay que estar atentos siempre.

Rodrigo

"Fealdad exagerada"


El domingo pasado vi una película de Frankenstein. Era muy feo, mataba a personas porque se asustaban de él por ser un monstruo.
Otro día, vi una de bichos asquerosos y feos que invadían los planetas y se comían a la gente. Había uno espantoso con una punta, te la clavaba y te absorbía el cerebro.


De noche, cuando estaba durmiendo, me asusté y empecé a gritar. No podía aguantar. ¡No pegué ojo!

Alicia

miércoles, 28 de enero de 2015

"Abusos en un parque"

Un día estaba en un parque de A Coruña. Había una niña que estaba balanceándose en un columpio y que se bajó a merendar.
Se le acercó un niño que quería su bocadillo y no se lo dio; el pequeño se enfadó con ella y empezaron a pelear  y logró lo que quería: ¡Comérselo!
Al poco tiempo, llegó el padre de la pequeña y le hizo escapar corriendo.
Hay que permitir que todo el mundo disfrute.

Pablo

"A punto de caer y otra desventura"


Un día de verano, mientras iba en bicicleta para llegar a mi casa, tuve que pasar una cuesta hacia abajo. Cuando tuve que frenar no me iban los frenos, pero había una cuneta en medio y me tiré allí.
En otra ocasión, paseando por Cecebre, me encontré con un pastor alemán suelto y furioso; con suerte me pude esconder por unos arbustos.

Víctor

"¡Amigo de un lobo!"


Cuando era pequeño, en mi aldea estaba aprendiendo a andar en bicicleta. El perro de la vecina, que era de raza lobezna, entró y, como no lo sabía, grité:
"¡Un lobo, un lobo!"
Mis padres me corrigieron y desde entonces soy amigo del animal.
¡Se me puso el corazón a cien!

Diego

"Andar con cuidado"



Cuando sentí miedo de verdad fue en dos ocasiones:
- La primera fue al borde de un acantilado cuando iba de viaje con mi familia a ver una catarata.
- Y la segunda, íbamos andando y resbalé en una roca; me hubiera caído en un agujero profundo de no ser por el agarrón de mi padre.
Por eso, hay que ser prudente, incluso con los pies.

Nicolás Rioboo

"Encierro inapropiado"


Estábamos en el recreo y me entraron ganas de ir al baño. Las luces no funcionaban muy bien; entré y cerré la puerta sin pestillo. Terminé, intenté salir pero la puerta no abría. En ese momento no tenía miedo, hasta que pasó un rato.
Entró un niño y empecé a gritar, le dije que estaba encerrado. Avisó al conserje y me sacaron de allí.
¡Qué miedol!

Alejandro