martes, 16 de mayo de 2017

"Jiraleogato"

La cabeza de este animal es de jirafa, su cola de león y su cuerpo de gato. Su pelo es más corto que el de un perro.

Simpático, gracioso, hablador y muy amable.

Le gusta: correr, saltar, ir en manada con otros animales y conocerlos, cazar y comer: melocotones, fresas, carne, menta... 

Inés

"Elegotor"

Se llama así porque tiene una cabeza de elefante, un cuerpo de gorila y unas patas de tortuga.

Va vestido con una chaqueta militar, unos pantalones de muñeca y unos zapatos de payaso.

Lo que más le gusta es echar agua por la trompa, golpearse en el pecho, jugar al bádminton, andar en bici y comer un montón.

Laura

"La niña con el pelo más largo del mundo"

Emilia es una niña que vive en Brasil. Cuando nació tenía mucho pelo en la cabeza. Actualmente tiene once años.
Es alta, morena y con los ojos muy grandes. Aunque su tez es oscura, tiene muchas pecas y su pelo es tan largo como un río.

Tiene mal carácter, se enfada por todo; es muy tímida y apenas habla con la gente.

Le gusta la pintura y en su tiempo libre pinta cuadros. Para entretenerse se pasa el día jugando con su pelo; hace trenzas, coletas... Pero lo que le encanta es taparse con él como si fuera una manta.

Además tiene un loro que se llama "Shell" que le hace compañía.
No tiene hermanos, aunque sí le gustaría.

Ariana

"Pajagato"

Es un animal "legendario", según mi propia versión.

Este ser vivo tiene la cara peluda - como su cuerpo, con tres colores: rojo, negro y naranja. Tiene hocico y bigotes de gato, dientes afiladísimos de pájaro y orejas de gato. 
Su cuerpo está dividido en cinco partes: pelo, alas, patas, cola y garras. 

Muy rabioso, tímido, bueno, fuerte y débil al mismo tiempo.

Le encanta jugar al hockey sobre hielo, a la consola, jugar, escribir... Y estar con jirapez y pezgato.
Disfruta con el color blanco. 

Daniel

sábado, 6 de mayo de 2017

"Un gran paso para ganar"

Saber ganar no solo es vencer, saber alcanzar unas metas para conseguir prosperar, lograr y obtener los objetivos o triunfos propuestos, sin vanagloriarse, ser egoístas y hacer trampas. Saber perder también es bueno, es aprender una lección que si se aprovecha, se puede sacar de ella una buena experiencias e incalculables beneficios.
Se aprende a perder, perdiendo. En la vida hay que saber perder, aunque se haya entrenado muy duro para ganar.

Enfadarse después de perder es algo normal, no es sólo cosa de niños y llevar a la práctica la famosa frase de consolación “lo importante es participar” es un reto que requiere esfuerzo y voluntad por parte de cada uno. Para los niños es más difícil todavía, no llevan bien eso de no obtener lo deseado.
Saber perder con nobleza, ayuda a fortalecerse mentalmente y a tolerar la hipotética frustración, del hecho de aceptar y asumir con humildad, la victoria ajena. No importa sentirse triste y decepcionado, por el gran esfuerzo realizado.
La honestidad hace verdaderos vencedores, aunque se haya perdido.

Por cada victoria que se consigue, uno ha perdido la cuenta de todas las derrotas que ha sufrido, pero eso es lo que hace que cada victoria sea más grande.

miércoles, 3 de mayo de 2017

"Una familia prehistórica"

Hace muchísimos años, vivía una familia formada por: los gemelos Alex y Carmen - de seis años de edad, y sus padres María y Jose.

Cada uno tenía un dinosaurio, menos los gemelos que lo compartían: un pterodáctilo, la madre un triceratops y el padre un coritosaurio. También tenían una cría de troodon.

Un día, los pequeños les preguntaron si podían explorar; les dieron permiso con una condición: volver para la cena.
Se fueron de aventura, jugaron, lucharon contra muchísimos dinosaurios y, a punto de terminar, descubrieron un ejemplar nuevo, al que llamaron seismosaurio. Volvieron a casa con él.
A la mañana siguiente, este animal había puesto huevos; cuando la familia los vio, se alegró un montón y estuvieron esperando hasta que se abrieron.

Con el paso del tiempolos bebés iban creciendo y creciendo, por lo que tuvieron que vender uno; se quedaron con el otro: Lesli era su nombre.

Lola

"Rajipaele"

Es un animal muy raro con cabeza de ratón, un largo cuello de jirafa, cuerpo de pato y grandes patas de elefante. Es alto, un poco feo y algo regordito; y tiene pelo.

Muy curioso, siempre mete el hocico en todos los sitios.

Gracias a su cuello, puede alcanzar los frutos más altos de los árboles. Sin embargo, no alcanza mucha velocidad por su torpeza al andar.

Le gustan las cerezas, pero le encantan, sobre todo, las ciruelas.
Prefiere estar en la selva a ir a un zoológico.

Me encantan sus orejitas porque las mueve cuando come.

Ariana