miércoles, 4 de marzo de 2009

"Las niñas vegetarianas"


Erase una vez una niña a la que no le gustaban las verduras. Su madre le preparaba platos de espinacas, acelgas …, pero ella decía siempre que no.
Tenía una hermana a la que, en cambio, le encantaban.


Una noche que había tomado muchas golosinas, se fue a dormir y tuvo una pesadilla.
Soñó que estaba en un bosque, rodeada de árboles muy altos y muy listos, que además daban clase.
Les escuchó hablar de países muy lejanos, a los que habían viajado para ejercer su profesión.
La niña, que quería ser maestra, escuchó aquellas palabras muy atentamente.

Al día siguiente, se levantó muy contenta por lo que había soñado.
A la hora de comer, la madre preparó verdura y carne. ¡Qué sorpresa llevó cuando vio a su hija comer lo que tanto odiaba!

Desde entonces, comió siempre verduras, y tanto le gustaron que: ¡SE VOLVIÓ VEGETARIANA!
Laura

"¿Qué hay para comer?


Erase una vez en un barrio, un niño llamado Marcos al que sólo le gustaba el chocolate.

Un día su madre le dijo:
- Hoy hay que comer macarrones, y para la merienda bocata de chorizo.
Marcos gruñó y se fue al colegio.

De regreso a casa, iba tan enfadado que le dio una patada a una lata; de ésta salió un duende que le preguntó:
- ¿Qué haces?
El niño dio un salto sorprendido, ya que pensaba que no existían los duendes, y le contó lo que le pasaba.
Entonces, el duende le hizo un conjuro: "Todo lo que tocase se convertiría en chocolate".

Pasó el tiempo y un día su madre le dio un bollicao; pero él, cansado de tanto chocolate, no lo aceptó.

Por la tarde decidió ir a visitar al duende, le dijo que ya no le gustaba el chocolate y le pidió que deshiciese el conjuro.

¡DESDE AQUEL MOMENTO COMIÓ DE TODO!

Salomé y Uxía

martes, 3 de marzo de 2009

"Así es nuestro colegio"


Se encuentra. en O Graxal, al lado de una guardería y de un parque lleno de piedras.

Es de color marrón, amplio, grande y con muchísimas ventanas. Siempre está muy bien decorado.

Los casi trescientos niños gozamos de: biblioteca, comedor, tres lavabos, once aulas y dos escaleras, una de ellas con elevador.
En la planta baja se encuentra: dirección, secretaría, el comedor, algunas de las aulas de Infantil... En la superior: el resto de las aulas, entre ellas la de Informática y la de Música, y la biblioteca.
También disponemos de un gran pabellón, donde realizamos diversos deportes y jugamos en los recreos; un arenal en el que se divierten los más pequeños, un jardín, un parque y una casita.
¡Nos olvidábamos de las dos aulas prefabricadas!

Alegre y divertido, celebramos muchas fiestas.

Óscar y Uxía

O gazapo azul


Xan quedara orfo cando tiña dez anos, dende entón vive nunha pequena casa na montaña. Aliméntase de coellos e cenorias.
Un día, unha das coellas tivo un gazapo de cor azul. As cenorias advertíronlle que escapara daquela casa, mais el non lles fixo caso.
O neno, apurado pola fame, e sen pensalo, comeuno dun bocado.
Ao cabo duns meses, notou algo estraño: ¡Tiña a pel azul!
Entón comezou a cazar coellos, tantos que non lle cabían na casa e que lle comeron todas as cenorias que tiña.
Ao final, o rapaz tivo que marchar da súa casa. Ninguén o quería pola cor da súa pel.
E rematou sendo un vello só e azul.
Óscar

El carnaval de David y Marina














Hola, somos Marina y David y os vamos a contar algo sobre cómo pasamos el Carnaval.
MARINA
Yo lo pasé muy bien. En el cole me disfracé de dama noble con un vestido negro y amarillo. Desfilé en el pabellón con mis compañeros de clase y luego comí orejas y filloas. Para terminar jugamos un rato en el patio.
Me gustan mucho los carnavales porque puedo ir disfrazada y puedo salir al parque a jugar con los amigos.
DAVID
Yo me disfracé en el cole de futbolista del Real Madrid, porque es mi equipo favorito y le va a ganar al Barsa. Lo pasé muy bien. Además comí rosquillas y bebí refrescos.
Durante los carnavales salí por el parque con unos esprays y manché a los amigos, pero no me volví a disfrazar.
Me gustan los carnavales porque me dejan salir a la calle con los esprays y echarle a mis amigos.
MARINA Y DAVID, 3º CURSO

"Un bosque diferente"

Érase una vez un bosque diferente a todos los demás. Tenía: hadas, reyes, reinas, princesas y árboles parlantes.
Cierto día llegó un hada, procedente de un pueblo lejano; era malvada y tenía pensado hacer un hechizo para acabar con todo.

Los habitantes se pusieron en contacto, hablaron, hablaron, y planearon cómo capturarla.
La atraparon y le dijeron que no volviese más por allí. Así lo hizo y no se la volvió a ver nunca más por el bosque.
Sofía

lunes, 2 de marzo de 2009

"El dragón que no sabía echar fuego"



Érase una vez un dragón que no sabía echar fuego.
Un día conoció a un niño llamado Willow y entre ellos surgió una gran amistad.

El animal le contó su problema, ante lo que el niño le dijo que no se preocupase, que hablaría con el mago Merlín. Hacia casa de éste se dirigieron.

Al llegar a su destino, llamaron a la puerta, pero no hubo respuesta. Decidieron entrar y encontraron al mago haciendo un conjuro. Al verlos, perdió la concentración y las palabras mágicas se volvieron en su contra, convirtiendo su barba blanca en negra. Empezaron a reír a carcajada limpia.

Ya calmados, les preguntó a qué se debía la visita y se lo explicaron. No podía ayudarles, ese tipo de magia sólo la podían realizar los dragones.

¡Qué decepción! Iban tan tristes que ni cuenta se dieron de que pasaban por un acantilado. En ese momento se desprendieron unas rocas enormes.
El dragón, que surcaba el aire, al ver a su amigo en peligro, sacó una gran fuerza y al abrir la boca lanzó dos grandes llamaradas, destruyendo las dos rocas.

Ambos se fundieron en un abrazo y su amistad perduró para siempre.

Diego López de Uña