Disfruto con el ballet; al ver a amigos o parientes lejanos desde un tiempo; cuando mis hermanos se iban todos los domingos, me ponía triste, nerviosa, ansiosa, furiosa...
Soy muy emotiva - eso dice mi madre y creo que es verdad.
No importo por fuera, sino por dentro.
Sophía
Me emocioné cuando fuimos a por la perra de mis abuelos.
Llegamos, vimos muchos perros y fui a donde estaban los cachorros. Se nos acercó una perrita y la elegimos.
El dueño nos enseñó la granja entera.
Al volver en coche, tuvimos que agarrarla. Ya en casa, la encerramos en una casita; no paraba de llorar.
Noa
Desperté un lunes pensando que iba a ser un día normal en el colegio.
En el recreo sentí alegría jugando con mis amigos.
En clase tuve un poco de miedo cuando me mandaron salir al encerado.
Entiendo que todas las emociones son parte de crecer y aprender.
Enzo
Uno de los días que más me emocioné fue en el viaje a Andalucía. Fuimos a Sevilla, Cádiz y Huelva, donde estaba la Gruta de las Maravillas.
Lo mejor fue Sevilla, donde nos alojamos en Triana. Allí estaba nuestro destino: Isla Mágica, un parque acuático impresionante con maravillosas atracciones llenas de agua. ¡Increíble!
Íbamos de un lado para otro sin parar y subiéndonos en atracciones como si fuera nuestro último día de vida. ¡Acabé con unas agujetas increíbles!
Nico
Tras salir del colegio, cuando tenía ocho años, mi padre me fue a buscar.Al llegar a nuestra casa, dijo que había pedido comida rápida, mi hermano y yo nos quedamos extrañados.
Comimos rápido, llegó nuestra madre.
Nos dijeron que nos íbamos de viaje en avión a Madrid.
¡La emoción fue inmensa! No había ido desde que tenía dos años y mi hermano Mateo nunca.
Carlo
Un fin de semana, en vacaciones de verano, estaba en casa de mis tío de visita, y fui con su perro Nala por la finca.
Llegando a una puerta, empezó a correr hacia ella. La abrí y me encontré con una perrita llamada Nube, que tenía tes meses y me pasaba la rodilla. Al verme, vino corriendo hacia mí y empezó a saltar.
Al ver a mi hermano pequeño Eder, corrió hacia él y se le
subió encima; a partir de ese momento, les tiene miedo.
Eric
El año pasado, cuando terminé el colegio, mis padres me dieron una sorpresa muy especial: me llevaron de viaje por el norte de España.
Fue un momento que me emocionó mucho porque tenía interés en visitar las Cuevas de Tito Bustillo, donde pude ver las pinturas prehistóricas.
En la parada en Asturias fuimos al Jardín Botánico Atlántico, en Gijón. Me encantaron las plantas, los árboles y lo bonito que era todo el lugar.
Fue un viaje inolvidable que me hizo sentir muy feliz.
Luka