miércoles, 8 de abril de 2026

"Mi hermano y el frasco"

Era un día soleado y estábamos plantando en el jardín, cuando a mi madre se le ocurrió una gran idea: comprar un frasco de cristal para plantar.

Nos vestimos, nos pusimos la ropa necesaria y salimos a por el futuro terror de mi hermano.

Al volver, preparamos todo, ya estaba listo.

Como Asier, mi hermano, no había venido a por el frasco, tampoco sabía de qué material era... Así que lo cogió y, sin querer, lo apretó, explotó y le cortó toda la palma de la mano.

Al verlo, mi madre fue corriendo a coger un trapo y lo mojó en agua.

Cuando nos dirigíamos al materno, yo me iba burlando de él.

¡Y esa fue la paranoia de los últimos cinco años!

Nico

"Una historia de mi abuelo"

Os la voy a contar (él lo hace en la sobremesa). Ocurrió cuando todavía yo no existía.

Fue en casa, cuando estaba cortando madera para un mueble. No calculó bien y se llevó el dedo índice de su mano derecha.

Tras el accidente, fue conduciendo hasta el médico él solo.

¡Es admirable!

Manuel 

sábado, 28 de marzo de 2026

"Una nueva vida en Galicia"


Mi padre nació en Bélgica, ya que su padre es belga y su madre española, concretamente gallega.

Allí pasó su infancia, porque sus abuelos maternos habían emigrado a ese país en busca de una mejor vida.

Cuando tenía quince años, su camino se transformó por completo. Su familia decidió volver a Galicia; aquello fue como empezar una nueva aventura: tuvo que dejar atrás todo lo que conocía.

Al llegar, se encontró con una gran dificultad: no sabía hablar ni castellano ni gallego.

El instituto se le hizo muy complicado y, debido a ello tuvo que repetir curso. Sin embargo, decidió no rendirse.

Poco a poco fue aprendiendo el idioma, haciendo amigos y adaptándose al lugar.

En solo un año consiguió hablar español perfectamente e incorporarse al equipo de fútbol de su pueblo, algo que le hacía mucha ilusión.

Luka

miércoles, 25 de marzo de 2026

"A historia do meu peixe"


Era unha mañá como outra, eu estaba na cama espertándome.

Levanteime e fixen as miñas cousas.

Cheguei ao colexio e volvín, mais de súpeto non había ningún peixe. Vin que a miña nai o tirara polo retrete.

A miña mascota viaxou moito. Foi polas cloacas, xunto crocodilos, ratas, pombas...

Chegou ao mar, onde coñeceu aos seus compañeiros; eles dicíanlle que nacera alí.

Entón deuse conta de todo! Lembrou que o "adoptaran" nunha tenda.

Carlo

martes, 10 de marzo de 2026

"Viaje fantástico"

Un día, Paz y Celia estaban buscando a dónde irían en su próximo viaje.

Había muchas opciones: Cancún, París, Brasil, Japón, Madrid...

Al final se decidieron por un sitio que no conocían: "La Isla de la Fantasía".

Pasaron unos meses y llegó la hora. Una vez en el hotel, dejaron sus maletas y a comer.

Dando un paseo por una playa, en una zona escondida, encontraron una especie de estatua de caracol gigante con alas. Les dijeron que no podían echarle agua porque se convertiría en realidad.

Estuvieron un rato viéndolo, pero a una de ellas se le cayó la botella. Preocupadas, salieron corriendo.

La estatua, ya real, empezó a volar y a destruir todo lo que se encontraba.

La única forma de que todo volviera a la normalidad era que, cuando se durmiese, habría que darle un masaje en la concha.

Así lo hicieron, y todo salió como esperaban.

Naia

sábado, 7 de marzo de 2026

"La leyenda del Noric"


En un pueblo muy lejano llamado Tarix siempre pasaba lo mismo. Por la noche, a las doce en punto se apagaban todas las luces y a las dos y media se volvían a encender.

Cansado, el alcalde decidió pagar trescientos mil euros a quien encontrase al que provocaba determinada situación.

Todo el mundo empezó a buscar, hasta que una chica llamada Lola decidió ir al terminal de conexión y esconderse para ver lo que pasaba cada día.

Descubrió que había un monstruo. Le sacó una foto y fue a entregársela; por supuesto, recibió el dinero.

Empezaron una investigación. Al cabo de dos meses lo consiguieron atrapar. Le preguntaron cómo se llamaba y por qué lo había hecho.

Les respondió que se llamaba Noric y necesitaba la energía de la luz para él y su familia, con la que fabricaban todo lo que les era necesario. Le dieron permiso de tres a cinco de la mañana, dejando el resto horario de cada día para el resto de habitantes.

Naia

viernes, 6 de marzo de 2026

"Emocionarse"

Disfruto con el ballet; al ver a amigos o parientes lejanos desde un tiempo; cuando mis hermanos se iban todos los domingos, me ponía triste, nerviosa, ansiosa, furiosa...

Soy muy emotiva - eso dice mi madre y creo que es verdad.

No importo por fuera, sino por dentro.

Sophía

Me emocioné cuando fuimos a por la perra de mis abuelos.

Llegamos, vimos muchos perros y fui a donde estaban los cachorros. Se nos acercó una perrita y la elegimos.

El dueño nos enseñó la granja entera.

Al volver en coche, tuvimos que agarrarla. Ya en casa, la encerramos en una casita; no paraba de llorar.

Noa

Desperté un lunes pensando que iba a ser un día normal en el colegio.

En el recreo sentí alegría jugando con mis amigos. 

En clase tuve un poco de miedo cuando me mandaron salir al encerado. 

Entiendo que todas las emociones son parte de crecer y aprender.

Enzo

Uno de los días que más me emocioné fue en el viaje a Andalucía. Fuimos a Sevilla, Cádiz y Huelva, donde estaba la Gruta de las Maravillas.

Lo mejor fue Sevilla, donde nos alojamos en Triana. Allí estaba nuestro destino: Isla Mágica, un parque acuático impresionante con maravillosas atracciones llenas de agua. ¡Increíble!

Íbamos de un lado para otro sin parar y subiéndonos en atracciones como si fuera nuestro último día de vida. ¡Acabé con unas agujetas increíbles!

Nico


Tras salir del colegio, cuando tenía ocho años, mi padre me fue a buscar.

Al llegar a nuestra casa, dijo que había pedido comida rápida, mi hermano y yo nos quedamos extrañados.

Comimos rápido, llegó nuestra madre.

Nos dijeron que nos íbamos de viaje en avión a Madrid.

¡La emoción fue inmensa! No había ido desde que tenía dos años y mi hermano Mateo nunca.

Carlo

Un fin de semana, en vacaciones de verano, estaba en casa de mis tío de visita, y fui con su perro Nala por la finca.

Llegando a una puerta, empezó a correr hacia ella. La abrí y me encontré con una perrita llamada Nube, que tenía tes meses y me pasaba la rodilla. Al verme, vino corriendo hacia mí y empezó a saltar.

Al ver a mi hermano pequeño Eder, corrió hacia él y se le

subió encima; a partir de ese momento, les tiene miedo.

Eric


El año pasado, cuando terminé el colegio, mis padres me dieron una sorpresa muy especial: me llevaron de viaje por el norte de España.

Fue un momento que me emocionó mucho porque tenía interés en visitar las Cuevas de Tito Bustillo, donde pude ver las pinturas prehistóricas.

En la parada en Asturias fuimos al Jardín Botánico Atlántico, en Gijón. Me encantaron las plantas, los árboles y lo bonito que era todo el lugar.

Fue un viaje inolvidable que me hizo sentir muy feliz.

Luka