jueves, 26 de marzo de 2015

"El crimen"

Erase una vez una ciudad muy tranquila hasta que un asesinato muy raro dejó  a la población muy asustada.
Ningún detective de la ciudad consiguió atrapar al asesino ni resolver el caso; pero un día llegó Ricardo, que había conseguido cerrar un montón de casos en poco tiempo.
En cuanto llegó a la escena del crimen, se puso a buscar pistas y descubrió que le habían disparado diez veces a una persona y le habían robado dinero.
Al parecer, el ladrón y asesino sangraba.



Preguntó si podía ver la grabación de las cámaras. En ellas se veía que rompía una ventana; y que, por los gritos, los disparos y otros ruidos, los vecinos se despertaban asustados. 
Pudo observar que el individuo tenía un cochazo y en su ropa había escrito un nombre.
Más tarde, preguntó a los vecinos:
- ¿Visteis algo sospechoso ese día?
- Sí, un hombre con una bolsa y una pistola.
- ¿Algo más?
- Estaba sangrando por la nariz, y en su camiseta ponía "Astro".
El sabía que había escuchado ese nombre en algún lugar, pero no se acordaba dónde.
Mientras pensaba y pensaba se quedó dormido. Cuando se despertó, sintió un ruido en e piso superior. 
Cogió su pistola y subió a ver qué pasaba: ¡Otra víctima tirada en el suelo!
Al día siguiente, tomando un café mientras recopilaba las pistas en su cabeza: sabía que las víctimas eran mujeres ricas, famosas y egoístas.
Leyó el periódico y fue a trabajar. Le preguntó a su secretaria:
- ¿Llamó algún testigo?
- No, pero encontraron otra víctima.
- ¿Quién ?
- Beatriz.
- ¿La rica?
- Sí.
- ¿Dónde?
- En un callejón.
- ¿Me mandas fotos y nombres de las fallecidas?
- Sí, ahora mismo.
- Gracias.
Más tarde fue a la morada de la asesinada. Ya estaba la policía examinando el lugar. Ese barrio estaba integrado por adinerados.
Vio a un hombre que se subió a un coche y se fue a toda velocidad.
Lo persiguió, pero acabó perdiéndolo.
Ya en su casa, su mujer y sus hijos le aconsejaron relajarse.
Por la noche entró una persona en su casa. El cogió la pistola para defender a su familia. Recibió un disparo pero lo ahuyentó. ¡Lo querían matar!
Buscó en el ordenador "Astro": el nombre de una empresa millonaria, no muy conocida en la ciudad. Hacia allí se dirigió. Interrogó a los trabajadores y, en dicho momento, vio que el jefe se subía a un cochazo, le gritó "¡Ehhhhh!, pero no paró. Lo persiguió hasta que se empotró.
Confesó sus crímenes porque lo habían tratado mal cuando era pobre y esta era su venganza.
Premiaron a Ricardo por su trabajo. ¡Todo volvió a la normalidad! 

Rodrigo


"La pelota malvada"

Juan y Fernando iban a acabar sexto de primaria y estaban muy ansiosos por ir al instituto. Eran muy buenos amigos.
En el cumpleaños de Juan, el otro fue a una tienda de juguetes y encontró una bola que, si la tirabas, se convertía en un dinosaurio. Cuando se la dio, le gustó muchísimo.


Cenaron y se fueron a sus casas.
Por la noche, Juan oía unas palabras; pero no les dio importancia. A la mañana siguiente el juguete ya no estaba en la habitación, por lo que se asustó un poco.
Pasó el tiempo, estaban ansiosos porque acababa el curso. El no estaba nada contento, teniendo en cuenta que todas las notas habían sido buenas excepto las suyas.
Ya en su casa, encontró la bola mágica: primero botó tan fuerte que apareció en la terraza del vecino, luego encima de la cama...
Empezó a pensar que estaba poseída. Llamó a la policía, pero el móvil no daba señal. Tampoco pudo salir, la cerradura estaba cerrada. Escondido en el baño, miró al espejo y vio: "Vas a morir". No salió de allí hasta que llegaron sus padres.
Se la devolvió a su amigo y le echó la culpa de todo lo que había pasado. A éste también le ocurrió algo parecido...

Pablo

"Invasión terrícola"

Los plutóneos y los marcianos quieren invadir todo, pero se llevan mal y no pueden conseguirlo. Un día ganan unos, otras veces los otros.


Los de Plutón quieren invadir la Tierra. Pero los terrestres supieron responder a los ataques y, con el tiempo, prepararon instalaciones para defenderse y atacar, si hacía falta; hasta contaban con naves espaciales. Poco a poco fueron conquistando planeta tras planeta yh empezaron a ser temidos en todo el Universo.

Víctor

"Las cuevas"

La familia Pérez veraneaba en el camping "Las Cuevas". Casi siempre iban con su caravana y así podían hacer excursiones, escapadas a otros lugares, escaladas y explorar gran cantidad de cuevas que había en las montañas.
Un viernes por la tarde salieron con unos amigos a visitar una de las mas alejadas; llevaban mucha comida y sacos de dormir para quedarse varios días.
Después de la cena estaban contando historias y oyeron varios gruñidos, pensando que era un animal salvaje.
Por la mañana los mayores salieron a escalar, quedando los niños con un guía. Daniel, el hijo pequeño, estaba jugando un poco alejado y se asustó con unos ojos brillantes detrás de unos arbustos y volvió corriendo. Más tarde le picó la curiosidad y se acercó al mismo lugar, encontrándose una cría de troll bastante fea pero con cara chistosa. Vio que no se asustaba y le ofreció un trozo de bocadillo, que lo comió con ganas.


Al día siguiente le llevó más comida pensando que no lo iba a encontrar, pero allí estaba. como lo siguió hasta el campamento, los otros trolls también fueron para buscar al pequeño.
Eran más grandes, más feos y con cara más chistosa; lo que querían era encontrar al pequeñajo y hacer amigos.
Todos estaban temblando de miedo menos el niño, que los tranquilizó.


Hicieron un trato: les ayudarían si les daban alimento. ¡Hasta lo acabaron pasando bien!
Al final, todos se pusieron tristes, sobre todo Daniel y el pequeño troll; claro que quedaron para volver al año siguiente.

Al llegar el verano, los dos se volvieron a ver.
El niño se acordó de que el troll no tenía nombre; entonces, le puso el nombre de Puchi, porque le puso un gorro y le quedaba muy bien.
A la semana siguiente, algunos guardaban el campamento, otros cuidaban de los niños.
Tras un tiempo, decidieron hacerles una fiesta sorpresa por lo buenos que eran. Lo pasaron muy bien.
Los campistas hicieron una escalada a la montaña más alta. Al llegar a la cima, se fijaron en que nunca había sido explorada. Al llegar la hora de bajar, se levantó una niebla muy espesa. El equipo de rescate tuvo que rescatarlos.
Finalmente, decidieron ir todos allí, se quedaron hasta el anochecer y desde allí miraron las estrellas.


Legó el momento de irse, los dos amigos se separaron, se despidieron y se fue cada uno por su lado.

Diego

"Plantas contra conejos"

Había una vez un mundo lleno de naturaleza. Un día unos conejos mataron todas las plantas menos cinco:
- Explosiva: fabricaba bombas para destruir a sus enemigos.
- Carnívora: comía todo lo que se encontraba.
- Encantadora: hipnotizaba a sus enemigos con su dulzura.
- Esponjosa: controlaba todos los ataques de agua.
- y Dormidona: hacía que le entrara el sueño a cualquiera.
Explosiva estaba wasapeando con Dormidona cuando una de ellas oyó un ruido:
- ¡Socorro, socorro! - gritaban dos plantas.
Salieron con cuidado a ver qué pasaba. Se asomaron y vieron como los conejos se llevaban a Carnívora y a Encantadora, por lo que avisaron a Esponjosa. 


Se dirigieron a la guarida de los conejos. Llegaron y vieron un gran volcán. Dormidona los durmió con un beso y gritó: ¡Venid todos!
Vieron una barrera de lava. Esponjosa había provocado un tsunami que había destruido toda la barrera.
Escucharon a Carnívora y la buscaron, hasta que encontraron un castillo. Querían entrar, mas los cocodrilos se lo impedían.
- Esperad, los haré volar. - exclamó Explosiva. 
Y empezó a tirar canicas explosivas que los mataron a todos.
Ya en una sala, un robot lanzaba misiles pero se le acabó la gasolina.

Por fin, detrás de un girasol gigante la encontraron.


¿Cuál fue su sorpresa? Se había enamorado de un ratón...

Alejandro

miércoles, 25 de marzo de 2015

"El mundo perdido"

Eran seis amigos que pasaban todo el día juntos. Les gusta el fútbol y juegan en el mismo equipo.
Rubén es rubio y bromista, Pablo tiene el pelo castaño y es pensativo, Antón es alto y chistoso, a Brais era al que menos le gustaba estudiar, Xoel el más presumido y Jaime el risueño. 

Un día salieron a jugar al escondite y Antón encontró un agujero, llamó a sus compañeros y vinieron todos menos Jaime que, sin querer, los empujó y se cayeron en él.


¡Ahí empezó su aventura!

Cuando consiguieron levantarse, observaron que había gente como ellos y tenían una gran ciudad; lo diferente era que convivían con dinosaurios, porque aún no se habían extinguido.




Tenían miedo porque no se creían lo que veían.
Encontraron a un niño de su edad y hablaba su idioma. Le preguntaron cómo eran capaces de vivir con dinosaurios y la respuesta fue que se habían acostumbrado.
No corrían peligro y fueron a merendar con el nuevo amigo.
Estaban muy nerviosos porque aquellos "animalitos", por llamarlos de alguna manera, pasaban muy cerca de ellos.
Terminadas las galletas, fueron a comprar ropa para poder estar en aquel sitio, al que llamaron: "El mundo perdido", 
Brais preguntó cuándo volverían al mundo de arriba. la respuesta fue inmediata: ¡Ya!
Pasado el tiempo, por curiosidad, volvieron a descender y vieron que los dinosaurios se estaban muriendo por no estar con ellos.

Rubén

"Las tres galaxias amenazadas"

En el universo espacial tres galaxias fueron amenazadas por un malvado extraterrestre que destruía todo. Pero en cada una de ellas vivían tres superhéroes: el del poder, el de la sabiduría y el del valor, que no tardaron en conocer el problema.
Tan pronto enterarse, salieron de su poblado y atacaron a sus enemigos, pero se confundieron. Estuvieron hablando un rato, pero una nave ya había destruido dos planetas.


Trazaron un plan muy complejo. Se dieron prisa porque la nave se dirigía a la segunda galaxia.
El poderoso hizo un agujero en la parte de atrás, entraron y se encontraron con unos alienígenas que, nada verlos, empezaron a disparar. De pronto, el valiente se lanzó a ellos y destruyó sus pistolas. Los ataron, les obligaron a explicarles todo y se pusieron en marcha. Caminaron mucho hasta encontrar un mapa, les faltaba muy poco para llegar.
Tras derrotar a monstruos; cruzar pasillos llenos de lasers, pinchos y objetos muy peligrosos; y evitar bombas de energía luminosa... ¡Hubo una gran explosión!
Ya en una sala, encontraron los datos de una nave; intentaron desconectar los motores: ¡Era demasiado complicado!
Finalmente éxito. El techo rugió, las paredes crujieron y apareció el extraterrestre con rayos de energía. Lanzados contra él, utilizaron sus ataques estrella: la palmada del poder, el corte de la sabiduría y la furia del valor. Lo transformaron en polvo y sus mundos volvieron a la paz.


Abel Roca