sábado, 20 de diciembre de 2014

"Una visita en la noche"


Una niña y su madre se mudaron a una casa muy vieja, ya que a ésta le encanta reformarlas: cuanto más años tengan mejor, así pasan más tiempo allí.
Cuando llegó la noche, estaban muertas de miedo: las persianas no paraban de moverse, en los cristales había ruidos como si alguien arañase, parecía como si quisiesen entrar... ¡En ese momento le habló un fantasma!
Al día siguiente marcharon. 
Meses  más tarde se publicó una noticia relacionada con aquel lugar:
"Aparece un joven muerto en extrañas circunstancias".
Era el fantasma que ambas habían visto.

Olga

"Cuentos y leyendas de Internet" (VIII)



Había un rey llamado Príamo, que era el rey de Troya. Tenía dos hijos varones: Paris y Héctor. Un día, el primero fue a Grecia y conoció a la mujer más bella de todo el país, la raptó y se la llevó con él.
Cuando el rey griego se enteró de que habían secuestrado a su mujer, les declaró la guerra. reunieron más de mil naves, muchísimos soldados y se marcharon a rescatarla. Durante el día atacaban; por la noche descansaban para recuperar fuerzas.
El griego más valiente era Aquiles, y el troyano Héctor.
La lucha era tan igualada que iban ya diez años. estaba todos muy cansados.
A uno de los reyes griegos se le ocurrió una idea: construir un enorme caballo de madera que en la pata derecha tenía una abertura para que pudiesen entrar los soldados.
Todos los demás se subieron a sus barcos y disimularon que regresaban a su país; en realidad, se iban a una isla cercana.
Los troyanos fueron a festejarlo a la playa. Una vez allí, encontraron el caballo. Sinón, un espía griego, los convenció de que era un regalo de los dioses... Decidieron ponerlo en la plaza central de Troya. 
Hicieron una gran fiesta, tomaron mucho vino, comieron, bailaron...
De pronto, cuando todo iba a terminar, Sinón dejó salir a los soldados y les abrió la puerta de la ciudad. La quemaron y mataron a los guardianes.
¡Qué miedo!

Olga

"Pedrito Coca Colas"


Había una vez un niño llamado Pedrito, que tomaba muchas coca colas. Todos los niños de la escuela le llamaban tal y como aparece en el título de este cuento. A él le daba igual.
Como de pequeño tomaba muchas, de mayor la obsesión fue mucho más grande: ¡Un día su hogar se inundó de dicho líquido!
Él llegó a pesar cuatrocientos kilos. Desde entonces se desplaza en una grúa y trabaja vendiendo refrescos y supongo que sabréis cuáles...
Murió por obesidad y en su nicho había: ¡Una coca cola!
¡Pobre!

Olga 

"Mohamed"


Este era un niño muy alegre y aventurero. Un día, su madre le mandó ir al mercado y le obedeció. Por el camino se le ocurrió coger un autobús para llegar antes. Resulta que el transporte se dirigía a Sierra Leona, que quedaba a muchos kilómetros de donde quería ir.
Pasadas las horas y viendo que él no regresaba, su madre hizo todo esto: avisó a la policía, pegó carteles por toda Ceuta, interrogó a la gente...
Cuando habían pasado ya diez años, regresó a su tierra y allí nadie lo reconocía, excepto su madre, que se puso loca de contenta... Y decidió regalarle un chip para tenerlo siempre controlado.

Olga

viernes, 19 de diciembre de 2014

"Las hojas"


Disfruto con las hojas, porque son coloridas y con distintas formas. 
Las que más me gustan son rojas y con formas de corazón.
Seguro que a mi herma no le gusta bañarse con un montón de ellas, muy coloridas y de muy variadas.


Alicia

"Mis gatos"


Me encantan porque son peluditos y muy adorables.
Son buenos y juguetones, pero un poco traviesos.
A veces, cuando dormimos, Tom abre la puerta de la nevera y Pepe, con sus patas, coge una  bolsa y dentro hay embutido; después come su favorito: la pechuga de pavo. 
Por esto, tuvimos que poner una pesa y botellas de agua para que no puedan abrirla.

Alicia

jueves, 11 de diciembre de 2014

"Cuentos y leyendas de Internet" (VII)


Bajo un inmenso castillo había una cueva con un gran manantial donde se bañaban tres mujeres las noches de luna.
El rey que vivía en el castillo las vigilaba y decidió atrapar a la más joven y convertirla en su esposa y señora de sus tierras. La única condición de la ninfa era no traer a nadie a su casa.
Después de unos años le pidió permiso para llevar su caballo a la carrera de Kood. Al ganarla, quiso repetir, y a la tercera le hicieron beber para descubrir su secreto y conocer a su hermosa esposa.
La mujer, al ver la multitud que venía con su marido. volvió al manantial, del cual salió agua hasta convertir la llanura en un lago.
El rey aprendió la lección.

Diego