jueves, 3 de octubre de 2013

"Nuestros monstruos"

El monstruo del hierro:
Grande, fuerte y poderoso. No tiene ojos ni boca ni pelo.
¡Es muy malo!
Vive dentro de una cueva y sale por la noche para robar.
Eric




Manos Largas:
Feo y muy simpático. 
Viste con ropa de vagabundo y su calzado son sandalias.
Le gusta cantar y bailar, pero no los humanos.
Cristina



Carlota:
Tiene los ojos rojos; por cierto, cuatro ojos; y su piel es morada.
Fuerte agresiva, incómoda, pero alegre y simpática.
Le gusta conocer a la gente. Le disgusta peinarse y maquillarse.
Alicia 



El Siempreairado:
Bajo, de ojos rojos y pelo azul.
Serio, siempre triste y enfadado.
Le gusta jugar solo, ver la televisión y escuchar música. No le gusta comer ni cantar, y mucho menos jugar con los amigos.
Álvaro


Cienojos:
Pequeño, feo, redondo, con seis manos y tres piernas.
Divertido, gracioso, algo tonto y con mucho  miedo. 
Lleva una camiseta rosa y amarilla con pantalones muy largos.
Le gustan los vampiros y los hombres lobo, así como cualquier tontería.
David


 
Oris:
Físicamente: feo, con ojos verdes, la boca pequeña y su nariz grande.
En cuanto a su carácter: gracioso, alegre, divertido, revoltoso aunque algo tímido.
Le gusta: cantar, bailar, saltar y, especialmente, comer. No le gusta ducharse.
¡Le encantaría vivir en la Tierra!
Lena


Ombligón:
Tiene cuatro ojos, seis brazos, siete ombligos, diez pies y tres cabezas.
Grande como un dinosaurio, pero nada rápido como un pez.
Nicolás Gómez


Shasa:  
Tiene ojos rojos y cuatro brazos.
Usa ropa rota.
Es amable, buena y cariñosa...
Le gustan los niños, tener muchos amigos, ir al colegio para monstruos, los animales y salir de excursión a los bosques. No le gustan las fábricas cercanas al campo ni las calles sucias.
Raquel Loureda


  
Mimosina:
Alta y delgada, tiene los ojos azules y la nariz pequeña.
Lleva un vestido rojo con tacones rojos rotos.
Es buena , cariñosa, agradable, simpática y muy mimosa.
Le gustan los animales, el cine, el teatro, la ópera, cantar... Así como casi todos los deportes. No le gustan: las arañas, la playa ni el mar, los saltamontes y las tarántulas.
Sheila


 Gigantosaurio:
Es un dinosaurio fuerte, grande y gordo, de color rojo, con una cola, muy rápido y ágil.
Le gusta pelear contra los malos, correr y saltar ... ¡Y que llueva! Le disgusta el Sol y descansar.
Alejandro 




El pequeñín:
Tiene dos brazos, cuatro ojos, tres orejas, una pierna y el pelo de color naranja.
Le gusta comer cartón y cosas de hierro muy pequeñitas porque es diminuto; y también viajar a otros lugares.
Alejandra



El triturador:
Es  un monstruo con: piernas pequeñas y unos pies con unas zarpas minis; un ojo gigantesco que casi le cubre toda la cara; una boca terrorífica donde puede esconder los colmillos para engañar a sus presas; los cuernecitos de su cabeza le posibilitan triturar; las zarpas de sus brazos le permiten escalar la madera o cortar la carne de sus enemigos, a  los que, cuando los atrapa, no tienen escapatoria (excepto uno, que tiene los poderes de un lagarto y cambia de forma continuamente).
Abel



Octivus: 
Con cinco ojos, una nariz pequeña y tres bocas grandes.
Es serio, un miedicas, divertido, simpático y agradable.
Le gusta jugar a los autobuses, comer gallinas y estar con los monstruos de su familia.
Rubén



Azulete:
Grande, peludo, de color azul con manchas oscuras, su cabeza es pequeña con orejas grandes y puntiagudas, un pequeño cuerno frontal, ojos saltones, dos colmillos que le salen de la boca, el pecho ancho y una barriga enorme, las patas cortas con garras afiladas y dos dedos con unas uñas muy largas.
A pesar de todo esto, es alegre y juguetón.
Diego 



Alberto:
Asa. Le disgusta hacer lto, gordo, con un ojo grande y negro, su piel verde.    
Suele llevar una camiseta azul, pantalones naranjas, calcetines lilas y zapatos rojos. ¡No es que vaya a la moda!
Bueno, amable, simpático y listo.
Le gusta estar en el sofá todo el día, echar ventosidades, ver la televisión  e invitar a sus amigos a juegos de mesa. Le disgusta hacer la comida o ir de excursión.
Víctor   



 La marciana:
Tiene un ojo verde, otro azul y uno lila, el pelo negro, cinco piernas y dos dedos.
Su falda es azul y en la camiseta pone: "I love Marte".
Le gusta gritar mucho; y no que le prohiban nombrar su planeta.
Paula   



El gusanón:
Mide 22 metros de largo, con ojos azules y cuerpo verde.
Es malo, atrevido, poderoso y con mal genio.
Le gusta aplastar cosas, babar el suelo y tomar el sol.
Rodrigo
  
  
  

 Rarezas:
Muy fea, con cuatro ojos. 
Siempre viste de rojo porque es muy rara.
Compra muchísimo y malgasta el dinero.
Suele bailar haciendo la tonta.
No le gusta que la miren.
¡Es muy rara!
Raquel Urgorri



Esnerón:
Gigante, con serpientes en la cabeza, dientes afilados, cuatro patas, tentáculos, pinchos en la espalda, ojos de cocodrilo, escamas y pelo.
Siempre está furioso, tanto que le gusta matar.
Juan
  


Terrex:
Es grande y verde, con ojos marrones, cuatro patas (dos pequeñas y dos grandes) y una cola muy larga.
Malo y desagradable.
Come carne y caza dinosaurios.
Le gusta correr.
Telmo

  
Imiticón:
Negro y marrón, con cuernos y alas, una nariz chata, tres ojos y orejas triangulares. 
Es muy gracioso. Le gusta bailar, cantar ópera e imitar a Shakira y a Lady Gagá.
Le disgusta que le interrumpan y hacer exámenes.
Laura 








 Gomby:
Parece muy bueno, pero en el fondo es malo.
Esto os va a parecer muy raro: ¡Come con los pies en vez de con las manos!
No tiene dientes y le encanta comer a las personas malas... Así que hay que portarse bien porque: ¡Ataca!
Pablo



 Ceres:
Es rubio, alto y gordo, con manchas lilas y con los ojos de distinto color.
Le gusta vestir pantalones y zapatos.
Es rebelde, malo, feo y cruel; no estudia nada .
Le encantaría ir al planeta Ceres, teniendo en cuenta que le gustan todos y que sabe sus nombres de memoria.
Olga  

 

jueves, 26 de septiembre de 2013

"Personajes algo extraños"





Físicamente, Amejel es feo, tiene los ojos de color naranja y la boca pequeña.
En cuanto a su carácter, suele estar sonriente, es amable y divertido: ¡Siempre está feliz!
Le gusta sacar mucosidad de la nariz, los regalos y la fruta. No le gustan: las verduras, los globos ni las petunias.
Lena







Mi monstruo es verde y azul, con colmillos y orejas de elefante, pico de cigüeña y alas de ángel.
Es el más cariñoso del mundo.
Está un poco loco porque, si le dices algo, él piensa lo contrario; por lo demás, es muy mono y sabe hacer unos cuadros espectaculares, además de cantar muy bien.
Laura





Júpiter tiene tres ojos y cuatro brazos. Es moreno pero, si te digo la verdad, no es muy guapo.
Siempre viste vaqueros, sudadera, tenis y bufanda.
Es rebelde, simpático, estudioso aunque vago y desobediente.
Le gusta la pasta y siempre que la come aparece con bigote, la pizza... Le encantaría ir a su planeta (no hará falta que os diga cuál es).

Olga







Ceres es peludo y de color morado, con manchas verdes y cuernos en vez de orejas, con los ojos azules.
Es bruto, malo y muy desagradable. Le gusta meterse en los armarios de los niños para asustarlos, así como ir a un instituto para monstruos.
No le gustan los perros, las arañas, los insectos ni las lagartijas.
Raquel Loureda






Tiene la cara redonda y amarilla, los ojos de color naranja, los labios y la nariz morada y los cuernos redondos.
Siempre lleva pantalones vaqueros rotos, una camis rota y sus zapatos también.
Es tranquilo, bueno, amable, simpático y se porta bien con los demás.
Le gustan los animales y los niños, aunque a éstos le gusta asustarlos. Le disgusta que le insulten y que le peguen. No soporta la leche.
Sheila






Mat tiene diez ojos, dos narices, tres bocas, ojos grandes, diez brazos y cuatro piernas. ¡Es muy peludo!
Listo, simpático aunque triste en algunos momentos, agradable aunque protestón.
Le gusta jugar con su hijo, dormir, comer basura y ... ¡Mucha!
Vive en el monte con su familia monstruita.
Rubén







Esta marciana tiene tres ojos: azul, verde y marrón; de pelo rizo y negro, orejas medianas y con dos dedos. Es un poco delgada.
De ropa lleva una camiseta de triángulos, un pantalón que le llega a las rodillas, un cinturón marrón y unos zapatos con tacón rojo.
En la mano, o mejor dicho en los dedos, tiene una flor.
Se llama Margarita.
Paula








Es un monstruo de seis ojos y cuatro bocas.
Come un poco raro, lo hace por el ano, y defeca por la boca.
Por la noche va por las casas asustando a los niños malos.
De lo raro que es: ¡Mastica el agua y no las salchichas!
Su comida favorita son los excrementos de los pájaros.
Pablo

sábado, 21 de septiembre de 2013

"Anécdotas e historias"



Hoy en el colegio, jugando al fútbol, le centré a Rubén, pero le di en la cara a Raquel... 
Nico decía que no le quitáramos la pelota y se puso a bailar.
Por último jugamos al perro y al gato.
Nos reímos un montón.
Eric



En verano estuve en mi aldea. Fui a casa de un primo mío para ver si estaba, pero se había ido. Su abuelo me enseñó un becerro que acababa de nacer; le abrió la puerta para que saliera, no salía porque no paraba de mamar.
Luego mi prima cogió un patinete y bajó por una cuesta chocando contra una red; después lo intenté yo y fue peor: ¡Casi me como una pared!
David
 


Un día antes de mi cumpleaños estaba haciendo las invitaciones y acabé muy tarde.
A la mañana siguiente estaba muy nerviosa, en el cole se lo conté a todos.
Por la tarde fui a casa a preparar todo: gominilas, globos, serpentinas...
Llegaron todos, merendamos y con la tarta tuve un problema: casi apago las velas con la mucosidad de mi estornudo.
Luego bailamos, aunque la música seguía y nosotros improvisando.
Lena



Un día estaba jugando con una amiga en la playa y decidí echarle una carrera hasta el mar; llegué yo la primera y me estaba chuleando de ello.
Caminando hacia afuera, una frente a la otra, empecé a escuchar un ruido pero no me sorprendió; luego lo escuché más cerca y no me asusté, pero unos segundos más tarde una ola me hizo la lavadora y me quedé bajo el agua bailando "Michael Jackson".
Mi amiga pensó: ¡Está loca, loca, loca! 
Laura



Mi madre una vez estaba haciendo la comida, era la hora de de echarle el perejil a los filetes. Paró a descansar, pasó un rato y volvió a ver cómo iba todo: ¡La sopa echaba burbujas!Abrió la pota y vio que salía todo, no pudo taparla y cayó. Después pasé yo por allí, resbalé y me caí de culo.
Olga



Un día fui al pabellón a jugar al fútbol con los mayores. Habíamos metido un gol, sacaron, lanzaron la pelota y me dieron en la nariz.
Tuve que ir al médico para que me mirase.
 Nicolás Gómez



Una vez cuando era muy pequeña, mi madre me estaba secando porque me acababa de duchar. Yo estaba jugando con los pies y, sin darme cuenta, le saqué la lentilla del ojo y le hice daño. Después la limpió y se la volvió a poner.
Raquel Loureda



Un día en verano estábamos en la piscina y mi prima le dijo algo a su padre: él cogió a mi tía en el colo y la tiró a la piscina vestida. Todos se empezaron a reír. Después agarró la manguera y la siguió mojando. Entonces, su hija intentó mojarlo, pero la metió en la piscina y tragó mucha agua; con el enfado se marchó a casa y se encerró en su habitación.
Sheila



Este verano me invitaron a un cumpleaños donde fuimos varios niños. Lo pasamos muy bien jugando y corriendo.
A la hora de merendar nos dieron bocadillos de: chorizo, paté, queso, jamón... Luego llego la tarta, que era de nata, pusieron las velas y las encendieron. Pepe, que tenía que apagarlas, soplaba y soplaba, pero no las apagaba; su madre le dijo que lo hiciese más fuerte y así lo hizo: Se mancharon de nata. 
Y acabaron en la piscina.
Alejandro



Este verano, durante las fiestas de Betanzos, tenía muchas ganas de montar en una atracción: "El saltamontes".
No me dejaban subir a mí sola, así que mi padre se montó conmigo. Cuando sólo llevábamos un minuto dando vueltas, él empezó a gritar de miedo y tenía la cara tan blanca como un fantasma.
¡Yo no paraba de reírme!
Alejandra


 Una vez en un torneo de A Coruña acudieron muchos niños. Tras diez partidas seguidas, tres resultaron campeones.
Más tarde entregaron los premios, sacaron fotos y la gente se alegró mucho.
Al final, la gran sorpresa fue que apareció el mejor ajedrecista mundial.  La sorpresa fue enorme.
Rubén


 
Este verano, en mi aldea fuimos a recoger las patatas de la finca de mis abuelos. Cogí la bicicleta, me caí en un surco y todos se rieron de mí.
Diego


Al principio, pensábamos que el Victoria nos iba a ganar, pero no fue así.
En el vestuario empezamos a cantar porque estábamos alegres por derrotar a uno de los mejores equipos de A Coruña. Algunos empezaron a tirar el gel y a uno, de tanto apretar, se le quedó en el techo.
Víctor


A principios del verano estaba en casa jugando con mi pelota, un poco dura.
De repente, chocó contra el techo y yo quería cogerla con la mano, pero no pude y cayó en mi barriga.
Telmo


Un día, en el patio del comedor, cuando iba en tercero, estaba con la madre de Raquel y Sheila. Nos fuimos a sentar y, de camino al banco, me caí pero no me hice daño. Todos se tronchaban de risa.
 Paula 


Cierto día, entrenando al fútbol, estaba todo muy tranquilo hasta que un niño, sin presentarse en el equipo, se puso a entrenar con nosotros. El entrenador y nosotros nos preguntábamos quién era. El problema surgió cuando lanzó un tiro contra la cabeza del entrenador que, todo enfadado, lo echó.
¡Desde ese momento intentamos que
nuestros disparos vayan bien dirigidos!
Pablo


 
¿Sabéis lo que pasó en el cumpleaños de Manuel? Estábamos divirtiendo en la fiesta con los juguetes, todo salía bien; pero cuando llegó la hora de abrir los regalos, uno de ellos era una tarta que le golpeó la cara tres veces. ¡Qué divertido fue!
Rodrigo


Un día estaba yo con mi padre y mi abuela en un centro comercial. De repente vi unas sandalias muy bonitas y fui a tocarlas; pero era un escaparate de cristal y choqué con él.
Menos mal que no me pasó nada, aunque el golpe me dolió mucho.
¡Lo que he de hacer de ahora en adelante es
acercarme con cuidado a los escaparates!
Raquel Urgorri


Un amigo y yo fuimos a la Espenuca y paramos a cenar en un restaurante donde había animales: aves, jabalíes y caballos. Cogimos muchas plumas y, al día siguiente, aprovechamos para hacer collares con ellas.
Juan


Cuando era pequeña y estábamos en un supermercado, tenía ganas de ir al baño. Fui con mi padre y mi hermana, que se estaban riendo y no sabía el porqué. Lo que ocurría era que alguien tenía problema de gases y nos sorprendió a todos.
Cristina
 

jueves, 19 de septiembre de 2013

"¡Se acabó el verano!"


Cristina: De los cortos y calurosos veranos a los inviernos largos y fríos.

Lena: En verano piscina a diario,
otoño me desato el moño para poner el gorro.

Laura: ¡Qué ganas de que empezara el verano!
Ahora que ya terminó, ojalá que hubiese nueve meses
y sólo tres de colegio;
eso sí que sería un no parar.

Olga: En el verano se está muy bien, luego no tanto.

Sheila: De disfrutar de las vacaciones a empezar el colegio,
a esforzarme para sacar buenas notas.

Nicolás Rioboó: Tanto en verano como en otoño se pasa bien
porque juegas con los amigos.

Diego: Mi perro Cuqui sale corriendo hacia el coche
cada vez que llegamos a la aldea.

Víctor: En el verano fui a muchos sitios.
Al principio del curso me alegré
por volver a ver a los amigos y empezar el colegio.

Paula: En verano estuve en mi casa y en la de mis abuelos;
pero cuando empieza el cole se nota la diferencia.

Rodrigo: Cuando empezó el cole por la mañana,
no me quería ni levantar. 

Raquel Urgorri: Este verano lo he pasado muy bien,
igual que en el colegio.