miércoles, 6 de mayo de 2026

"El misterio de una lengua dispersa"

Hoy, en clase, todos fuimos testigos de un fenómeno digno de un documental.

Mi compañero Javi decidió que su boca era demasiado pequeña y no podía contener su lengua, por lo que no paró de sacarla ni un segundo. 

Quizás estaba resolviendo problemas de matemáticas mentales tan complejos que su cerebro necesitaba "airear" la lengua para no sobrecalentarse. O tal vez captar las respuestas del examen de este próximo viernes directamente del aire. Igual se le olvidó que la boca se puede cerrar.

La verdad es que, hablando conmigo, se le trabó.

Luka

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