Había una vez una familia con un perrito y una perrita, llamados Pinot y Gala. El padre y el abuelo de Pinot, por su belleza, habían sido campeones del mundo.
Un día de sol nacieron siete cachorros: cuatro machos y tres hembras. La niña los cuidaba, los alimentaba y los quería muchísimo.
El problema surgió cuando pasaron dos meses: ¡Tenían que venderlos!
Muy triste, ella le pidió a sus padres si podía quedarse con uno. Tuvo suerte, se quedó con la más pequeña, a la que llamó Diamantes.
Cristina
El cuento de Cristina me encanto
ResponderEliminarQue bonitos
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